Puntos Clave:
- El Concilio de Obispos/as se reúne de manera virtual esta semana, en su primer encuentro tras la conclusión del Encuentro de Liderazgo.
- En su primer discurso ante los/as obispos/as Rubén Saenz Jr., presidente del Concilio de Obispos/as, animó a los /as presentes a hacer realidad el futuro que Dios tiene para la iglesia, orando cada día con las palabras que Jesús nos enseñó.
- Señaló que la oración del Padre Nuestro nos recuerda a los/as fieles que el futuro no es algo que simplemente sucede, sino algo que Dios está trayendo.
Al buscar el futuro que Dios tiene para su amada Iglesia Metodista Unida, Rubén Saenz Jr., presidente del Concilio de Obispos/as, animó a sus colegas líderes eclesiásticos a recurrir cada día a la oración que comparten todos/as los/as cristianos/as.
“Oremos el Padre Nuestro como si fuera verdad, porque lo es. No lo hagamos con prisas ni por costumbre, ni dejando que nuestros temores resuenen con más fuerza que nuestra fe. Hagámoslo despacio y con esperanza” dijo Saenz.
Saenz, quien también encabeza la Conferencia Anual Horizon Texas, intervino el 2 de noviembre ante otros/as obispos/as y demás asistentes reunidos/as de forma virtual para la primera sesión del Concilio de Obispos/as tras el histórico Encuentro de Liderazgo celebrado dos semanas antes en la iglesia Knox United, en Calgary, Alberta.
El encuentro reunió a cerca de 280 personas entre laicos/as y clérigos/as metodistas unidos/as, provenientes de cuatro continentes, con el fin de discernir hacia dónde podría estar guiando el Espíritu Santo a La Iglesia Metodista Unida (IMU) tras un periodo de conflictos internos y desafiliaciones. Un dato notable para una reunión de esta denominación es que más de un tercio de los participantes tenían menos de 35 años.
A lo largo de cinco días, los/as obispos/as se reunieron con laicos/as y el clero que habían sido seleccionados/as para participar en grupos pequeños centrados en apoyar formas innovadoras de discipulado, empoderar a las generaciones más jóvenes y amplificar voces de todo el mundo. El encuentro concluyó con la presentación de 16 recomendaciones orientadas a revitalizar la denominación a nivel global, formuladas por los distintos grupos pequeños, incluido uno que se reunió de forma virtual.
Los/as obispos/as se reúnen en línea
El Concilio de Obispos/as tiene previsto reunirse en línea hasta el 6 de noviembre, durante una semana centrada en la adoración, la oración y los pasos a seguir tras el Encuentro de Liderazgo celebrado en Calgary. Las sesiones están programadas diariamente, desde las 9:00 a. m. hasta, a más tardar, la 1:00 p. m. (hora del Este de Estados Unidos).
El tema del encuentro es “Santificado sea tu Nombre: Aprendiendo a Reconocer el Reino de Dios”, y la adoración de cada día se basará en una frase del Padre Nuestro.
El evento público de un servicio conmemorativo, se programó para el 3 de noviembre a las 10:00 a. m. (hora del Este de Estados Unidos).
El Concilio de Obispos/as invita a la iglesia a orar por los/as líderes episcopales durante el desarrollo de este encuentro.
Las sesiones públicas del 2 de noviembre estarán disponibles en la página de Facebook del Concilio de Obispos/as; asimismo, se prevé que futuras sesiones se publiquen en el canal de YouTube “UMCVideos”. La disponibilidad y los horarios de las sesiones están sujetos a cambios.
Para leer el comunicado de prensa, haga clic aquí.
El Rev. Derek Kubilus, pastor principal de la Primera Iglesia Metodista Unida de Ashland, en el este de Ohio, fue uno de los participantes que comentó a Noticias MU que el encuentro le resultó inspirador, y que le impresionó especialmente la diversidad de voces que pudo escuchar en su grupo pequeño.
“Debemos creer que esto tendrá un impacto, ya que al final no hay votaciones, no hay legislación; no hay nada concreto que podamos señalar y decir: ‘Sí, esto sucedió’. Lo único que podemos afirmar es que mantuvimos conversaciones muy valiosas, abordamos los temas adecuados y esperamos que todo ello impregne el espíritu de la iglesia” dijo mientras aún se encontraba en Calgary.
Saenz, quien grabó su mensaje presidencial en Calgary poco después de la conclusión del Encuentro de Liderazgo, señaló que considera el Padre Nuestro como un elemento fundamental para hacer realidad los grandes sueños que surgieron en el encuentro, impulsados por el Espíritu Santo para la iglesia.
“En el centro de esa oración están estas palabras: ‘Venga tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo’. Fíjense en la dirección que toma la oración; no le pide a Dios que nos saque de este mundo, le pide a Dios que traiga el cielo aquí, a la tierra” señaló Saenz.
En resumen, señaló que las palabras que Jesús enseñó nos recuerdan que el futuro no es algo que simplemente sucede. “Es algo que Dios está trayendo” afirmó, y comentó que lo que escuchó de los/as participantes en el Encuentro de Liderazgo, especialmente de los/as adultos jóvenes, fue una visión compartida.
“Una iglesia centrada en Cristo donde las personas encuentran su lugar, se despliegan los dones y la fe se transforma en misericordia y justicia. Eso es el ‘venga tu reino’, expresado a través de las voces de una nueva generación” dijo.
En su intervención, Saenz mencionó dos ejemplos, ocurridos durante la propia vida de los/as obispos/as, en los que la oración cambió el curso de la historia mundial.
El primer ejemplo provino de la Leipzig comunista, en Alemania Oriental. Allí, la iglesia ecuménica de San Nicolás comenzó a organizar, a partir de 1982, una sencilla oración por la paz todos los lunes por la tarde. Siete años más tarde, estas oraciones semanales habían dado lugar a un movimiento. El 9 de octubre de 1989, unas 70 000 personas llenaron las calles para participar en el acto de oración, mientras los soldados observaban. Muchos temían que se produjera un derramamiento de sangre. Sin embargo, los/as asistentes portaban velas y clamaban para que no hubiera violencia ni tanques.
Un mes después debido, en gran medida según señaló Saenz, a aquellas oraciones pacíficas pidiendo “venga tu Reino”, cayó el Muro de Berlín.
El Obispo recordó que posteriormente, un funcionario gubernamental comentó: “Lo habíamos planeado todo y estábamos preparados para todo, pero no para las velas y las oraciones”.
Como segundo ejemplo, señaló el papel que desempeñó la oración para poner fin a la brutal guerra civil en Liberia.
En 2002, después de que la guerra civil se hubiera prolongado durante más de una década, una joven madre y consejera especializada en traumas llamada Leymah Gbowee, reunió a mujeres de su iglesia para orar por la paz. Poco después, mujeres musulmanas se unieron a ellas.
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Sirleaf, la primera mujer elegida jefa de Estado en África y miembro de la Primera Iglesia Metodista Unida en Monrovia, condujo a su nación desde las cenizas de una guerra civil, a través de una epidemia de ébola y hacia una transición pacífica del poder. A principios de este año, Saenz se reunió con ella cuando intervino en la reunión anual de los obispos metodistas unidos de África.
Saenz comentó que nunca olvidará la descripción que hizo Sirleaf ante los/as obispos/as sobre el impacto de La IMU: “La Iglesia Metodista Unida desempeña un papel continuo en el desarrollo y la transformación de África, a través de sus contribuciones a la educación, la atención sanitaria, la agricultura, el desarrollo comunitario y la formación espiritual de los/as africanos/as”.
Más adelante, añadió que la Iglesia posee “una voz moral única” capaz de llegar a las personas en la base de la sociedad. “El ministerio de La IMU ayuda a superar divisiones, promover la reconciliación, fortalecer a las familias, empoderar a las mujeres y a los/as jóvenes, y fomentar una ciudadanía responsable” afirmó.
Saenz señaló que mediante la oración, él visualiza a La IMU no solo continuando su influencia positiva en el continente africano, sino también allí dondequiera que se reúnan los/as metodistas unidos/as.
“Así que, vengan, oremos para hacer realidad el futuro. Cuando oremos ‘hágase tu voluntad’, que cada uno/a de nosotros/as se pregunte: ‘¿A quién debemos hacerle un lugar?’” dijo.
Añadió que la conclusión del Padre Nuestro ofrece también un recordatorio importante: el futuro no depende de la astucia humana, sino de Dios. “El reinado de Dios no solo está por llegar; ya se está abriendo paso: como la levadura en la masa, como una semilla en la tierra, como la luz que se filtra por una rendija en la puerta de una habitación oscura. El reino, el poder y la gloria pertenecen a Dios, y nosotros/as también” concluyó.
* Hahn es asistente al editor de noticias para Noticias MU. La puede llamar al (615) 742-5470 o escribirle a [email protected]. Para ler mais notícias metodistas unidas, ideias e inspiração para o ministério, inscreva-se gratuitamente no UMCOMtigo.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a [email protected]