Puntos clave:
- El segundo encuentro de Red Crearte en Estados Unidos promovió la creación colectiva de música y recursos litúrgicos para las iglesias hispano-latinas.
- El Aposento Alto, ministerio nacido en La Iglesia Metodista Unida y actualmente de alcance mundial y carácter ecuménico, colideró la iniciativa junto con Red Crearte y el Instituto Calvin de Culto Cristiano.
- Las conversaciones abordaron la inclusión, la diversidad sexual y de género, la justicia social y el cuidado de la creación.
La música y la liturgia pueden ser mucho más que elementos que acompañan los servicios de adoración. También expresan las experiencias de una comunidad, afirman la dignidad de las personas y ofrecen nuevas maneras de compartir la fe.
Esta perspectiva estuvo presente en el segundo encuentro de Red Crearte en Estados Unidos, una iniciativa que reúne a personas vinculadas con la composición musical, la liturgia y el ministerio de distintas tradiciones cristianas. La reunión, realizada en el área de Chicago, permitió intercambiar experiencias, reflexionar sobre la inclusión y trabajar en recursos para las iglesias hispano-latinas.
El encuentro contó con el respaldo de El Aposento Alto, cuyo ministerio de Culto y Oración colideró la iniciativa junto con Red Crearte y el Instituto Calvin de Culto Cristiano (Calvin Institute of Christian Worship).
El Aposento Alto nació como un ministerio de La Iglesia Metodista Unida y amplió su alcance hasta convertirse en un ministerio de proyección mundial y carácter ecuménico, al servicio de comunidades cristianas de distintas tradiciones. Su acompañamiento permitirá que los recursos de Red Crearte lleguen a congregaciones más allá de Estados Unidos y de las iglesias metodistas unidas.
La Revda. Lilia Ramírez, directora asociada de los Ministerios de Culto y Oración de El Aposento Alto, explicó que la colaboración surgió del reconocimiento del trabajo que Red Crearte desarrolla en el campo de la liturgia.

La profesora Zara Torreglosa, invitada especial que vino desde Colombia para este encuentro, tiene más de 30 años de experiencia en la composición de música litúrgica en América Latina y ha participado en la Red Crearte desde su fundación en 2004.
“Desde El Aposento Alto estamos trabajando en iniciativas para desarrollar recursos litúrgicos y talleres que contribuyan al fortalecimiento de las comunidades de fe”, señaló.
Ramírez explicó que el ministerio busca crear espacios que funcionen como laboratorios experimentales, donde se desarrollen propuestas litúrgicas más allá de los modelos tradicionales. La intención es atender a una audiencia multicultural, producir materiales, capacitar a líderes y enriquecer las experiencias de culto y oración.
“Este encuentro fue una oportunidad para avanzar en todos esos objetivos”, afirmó.
Una colaboración que viene creciendo
La colaboración entre El Aposento Alto y Red Crearte comenzó alrededor de 2024, cuando surgió la iniciativa de formar un capítulo de la red en Estados Unidos. Ese año se celebró un primer encuentro en las instalaciones de El Aposento Alto, en la ciudad de Nashville, Tennesse, que brindó su apoyo como parte de su ministerio.
La Revda. Lilia Ramírez, directora asociada de los Ministerios de Culto y Oración de El Aposento Alto, explicó que la colaboración surgió del reconocimiento del trabajo que Red Crearte desarrolla en el campo de la liturgia.

La Revda. Lilia Ramírez (izquierda), directora asociada de los Ministerios de Culto y Oración de El Aposento Alto y la Revda. María Jiménez (derecha).
Para Ramírez, dar continuidad a ese trabajo permite desarrollar recursos que reflejen las experiencias y la identidad de las comunidades latinas en Estados Unidos. Aunque existe una conexión con América Latina, las congregaciones que desarrollan su ministerio en este país enfrentan realidades particulares: “La idea es responder a las necesidades de las comunidades que viven y desarrollan su ministerio en este contexto particular”, explicó.
El trabajo aprovecha la experiencia de personas que formaron parte de Red Crearte en América Latina y que ahora desarrollan su ministerio en Estados Unidos. Así, la red mantiene el intercambio entre regiones y produce materiales vinculados con las circunstancias de las iglesias hispano-latinas del país.
La visita de Zara Torreglosa, compositora colombiana con alrededor de 30 años de trayectoria en música litúrgica y pedagogía coral y musical, fue uno de los motivos que impulsaron la convocatoria. Su trabajo explora la relación entre la música, la reflexión teológica y las experiencias de personas cuyas identidades no siempre han encontrado reconocimiento en las iglesias más tradicionales.
Para el Rev. Dan González, pastor de la Parroquia San José (un ministerio luterano-presbiteriano) ubicado en Beloit Wisconsin y coordinador de Red Crearte en Estados Unidos, el encuentro permitió retomar el propósito de reunirse periódicamente y avanzar en una tarea que tiene dimensiones musicales, teológicas y sociales.

El Rev. Dan González (de espalda), coordinador de la Red Crearte – EE.UU., compartió algunas propuestas para seguir avanzando en el desarrollo y consolidación de este capítulo de la red que fue creada en 2024 y es parte de la red continental que funciona desde 2004 en varios países de América Latina y el Caribe.
“Red Crearte nació como un espacio no solamente ecuménico, de encuentro de las distintas formas de ser cristianos y cristianas, sino que también nació como un espacio intercultural y de inclusión”, explicó.
La red busca que sus recursos respondan a las realidades de las comunidades donde se utilizan. Esto implica reconocer la diversidad cultural y lingüística de las iglesias, así como las experiencias de personas migrantes y de quienes han sido excluidas o marginadas por su identidad sexual o de género.
Recursos para compartir más allá de Estados Unidos
Uno de los objetivos de la colaboración es que los materiales elaborados durante el encuentro estén disponibles para comunidades de distintos países.
Ramírez explicó que los recursos podrán consultarse en la página web de El Aposento Alto y en las plataformas de Red Crearte. Serán materiales gratuitos, en formato PDF, dirigidos a congregaciones de diferentes tradiciones cristianas: “Los recursos que desarrolla la Red Crearte son trilingües, en inglés, español y portugués.
La intención es que estén disponibles no solamente para las comunidades de Estados Unidos, sino también para personas y congregaciones de todo el mundo, ya que El Aposento Alto sirve a comunidades en diferentes países”, indicó.
Entre las propuestas surgidas durante el encuentro también se planteó habilitar una sección para el capítulo estadounidense dentro de la página de Red Crearte, en lugar de crear un sitio independiente.
Los materiales están destinados a la celebración de Pentecostés de 2027 y a los domingos posteriores, de acuerdo con el calendario litúrgico. Incluyen oraciones, cantos, letanías y sugerencias para distintos momentos de la temporada.

La reflexión colectiva sobre algunos pasajes bíblicos y el intercambio de experiencias entre los/as participantes, sirvieron de herramientas para realizar composiciones musicales que fueron presentadas en la jonada de clausura y que serán publicadas como recursos litúrgicos para las iglesias.
Ramírez expresó la expectativa de que estén disponibles antes de finalizar el año, aunque aclaró que el plazo dependerá de la transcripción y preparación de los documentos para su publicación.
Una red con vocación ecuménica e inclusiva
La presencia de Red Crearte en Estados Unidos forma parte de una iniciativa surgida en América Latina que promueve la creación y el intercambio de recursos musicales y litúrgicos. Su capítulo estadounidense busca desarrollar materiales para comunidades donde conviven distintas culturas y tradiciones.
González recordó que, durante una reunión inicial, se establecieron varias líneas de trabajo que continúan orientando las actividades de la red. Entre ellas están la producción de recursos en inglés, español y portugués; la visibilización de las personas en movilidad; la justicia restaurativa para la creación, vinculada con la eco-teología, y la inclusión de las personas LGBTQ+.
Para González, estos temas forman parte de una misma realidad que las iglesias deben reconocer. La dimensión profética de la liturgia también ocupó un lugar importante en sus reflexiones. La música y las oraciones, señaló, no pueden limitarse a acompañar el culto, sino que deben preparar a las comunidades para comprometerse con el mundo.
“No es solo el arte por el arte, ni la liturgia por la liturgia”, afirmó. Después de los servicios en los templos, las personas creyentes salen a servir en el mundo donde Dios las ha colocado.
“Cada oración, cada canción, cada bendición, cada envío tiene ese horizonte público, político, que nutre a nuestras comunidades para ejercer un compromiso social, cultural y de transformación”, añadió.
En un contexto marcado por tensiones políticas, económicas y sociales, González consideró necesario mantener una voz profética que denuncie la opresión y anuncie esperanza. En ese sentido, destacó una expresión del Rev. Tercio Junker: “esperanzar”, entendiendo la esperanza como una acción que se construye y se comparte.

El Rev. Tercio Junker, fue uno de los fundadores de la Red Crearte en América Latina y participa activamente en el capítulo que abrió la red en EE.UU. en 2024. Junker es pastor de la Iglesia Metodista Unida “Friendship” y se desempeñó previamente como como Decano de la Capilla y Director de los programas del Curso de Estudio en el Seminario Teológico Evangélico Garrett.
Una mesa más amplia para todas las personas
El Rev. Dr. Tercio Junker, pastor de la Iglesia Metodista Unida “Friendship” (Amistad) en Bolingbrook Illinois y uno de los fundadores de Red Crearte en América Latina, destacó el valor de contar con espacios ecuménicos donde distintas expresiones de fe puedan encontrarse y producir recursos para las comunidades.
Para Junker, la música y la liturgia fortalecen la identidad cultural y espiritual de los pueblos y ofrecen herramientas para expresar la fe desde sus propias experiencias.
“Red Crearte es una semilla que está ahí y que nosotros tenemos que cultivar para que crezca siempre más, para que la gente pueda disfrutar de sus frutos, de todo lo que producimos”, expresó.
La participación de Torreglosa tuvo un significado especial para él. Ambos se conocen desde hace aproximadamente cuatro décadas, cuando coincidieron en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), en Argentina.
Junker afirmó que la iglesia debe ser un espacio sagrado donde todas las personas encuentren acogida y reconocimiento, más allá de su identidad o expresión de género: “Cristo abraza a todos también. Esta es mi concepción. Cristo no vino para condenar a nadie”, dijo.
El pastor, cuya congregación es una iglesia reconciliadora (Reconciling Church), describió su comunidad como una iglesia de corazón abierto y con las puertas abiertas para todas las personas. También expresó preocupación por las limitaciones que todavía existen en algunas iglesias latinoamericanas para reconocer la dignidad de todas las personas.

La profesora Zara Torreglosa tiene numerosas composiciones que se conocen y se interpretan muchas iglesias hispano-latinas tanto en América Latina como en Estados Unidos. En el himnario “Mil Voces” de La Iglesia Metodista Unida se publicó una de sus composiciones : “Vamos arriba, vamos luchando” (#108).
“No ampliamos la mesa, no ampliamos los lugares; no hay lugares para todos y todas, para toda la gente, con todas las expresiones culturales y religiosas, con todas las espiritualidades”, señaló.
Su mensaje a quienes ejercen liderazgo pastoral y laico fue una invitación a escuchar más, hablar menos y conocer las historias de otras personas. También cuestionó las representaciones de Dios limitadas a categorías masculinas.
“Dios no es un Dios que yo reconozco con género masculino. Dios es Dios”, afirmó. Para él, leer la Biblia desde diferentes perspectivas permite descubrir dimensiones del mensaje divino que pueden pasar inadvertidas cuando se utilizan siempre los mismos enfoques.
Música desde la experiencia y el contexto
La trayectoria de Zara Torreglosa refleja algunos de los desafíos de crear música litúrgica desde perspectivas distintas de las tradicionales.
La compositora explicó que su formación en el seminario la llevó a prestar atención a la dimensión teológica de los cantos y a desarrollar composiciones relacionadas con la realidad colombiana, sus ritmos y expresiones culturales.
Al compartir sus canciones en una iglesia tradicional de Colombia, encontró resistencia. Algunas personas consideraban que sus letras no eran teológicas o contradecían la enseñanza cristiana. Torreglosa recordó especialmente la reacción que provocó una composición cuya letra decía: “Dios no está arriba en los cielos”.
Algunas personas entendieron que la frase negaba la presencia de Dios en el cielo. Ella explicó que buscaba destacar que Dios también está junto a las personas, presente en sus vidas y en su realidad cotidiana. Con el tiempo, algunas de aquellas canciones fueron incorporadas al repertorio de la misma iglesia que inicialmente las había rechazado.
La compositora expresó su alegría al escuchar en Estados Unidos canciones que había creado años atrás junto con Junker, González y otras personas vinculadas con Red Crearte. Algunas, como “Hemos llegado”, ya casi no se cantaban en las congregaciones colombianas que ella conocía. “Me di cuenta de que cantan muchas canciones que ni siquiera yo recuerdo, porque he compuesto muchas con Tercio, con Dan y con los que estaban en ese tiempo en Red Crearte”, comentó.
Torreglosa valoró también la posibilidad de conocer a nuevas personas y establecer contactos para ampliar el trabajo de la red. Su experiencia abrió una conversación sobre la necesidad de crear recursos litúrgicos desde las vivencias de personas diversas, cuyas perspectivas pueden enriquecer la adoración de toda la iglesia.
Crear en comunidad también es una experiencia espiritual
Una parte importante del encuentro estuvo dedicada al trabajo colectivo. Las personas participantes compartieron ideas y experiencias para desarrollar propuestas musicales y litúrgicas, entre ellas recursos relacionados con Pentecostés.

El encuentro, llevado a cabo en Hanover Park, Illinois, contó con la participación de clérigos/as y laicos/as hispano-latinos/as de diferentes tradiciones de fe y diversas regiones. De izquierda a derecha: Revda. María Jiménez (Tennessee), Rev. Uriel Ramírez (Tennessee), Revda. Magdalena García (Illinois), Revda. Melissa Melnick González (Minnesota), Dcno. Josué González (Minnesota) y el Rev. Tercio Junker (Illinois).
El proceso requirió tiempo, disposición para escuchar y apertura para revisar las primeras ideas. En una de las actividades, el grupo buscó cómo elaborar una propuesta litúrgica de cierre que incluyera acción de gracias y bendición de los animales. La lectura de textos bíblicos y la conversación permitieron relacionar el trabajo con la realidad de las comunidades hispanas y latinas en Estados Unidos.
De ese intercambio surgieron ideas para incorporar a los niños y las niñas en la liturgia y considerar también a las mascotas como parte de una celebración de gratitud y bendición. “¿Y por qué no trabajamos con los niños?”, fue una de las preguntas que ayudó a ampliar la propuesta.
Una de las personas participantes destacó la importancia de mantener la emoción y la pasión durante el proceso creativo: “Si no hay emoción, tampoco hay pasión”. La reflexión apuntó a que crear en comunidad no consiste solamente en reunir conocimientos musicales o teológicos, sino también en construir confianza y permitir que las experiencias de otras personas transformen las propias.
El encuentro incluyó una lectura y reflexión del Salmo 104, que permitió relacionar la creatividad humana con la creación divina. La conversación se detuvo en el versículo que describe a Leviatán, el monstruo marino que Dios creó para jugar con él.

Los grupos también trabajaron en la creación de recursos litúrgicos orientado a la participación plena de los/as niños/as en la alabanza y el culto. Revda. María Jiménez (al fondo a la izquierda), Rev. Uriel Ramírez (al fondo a l derecha) y Alma Montalbán (al frente).
La imagen dio lugar a una reflexión sobre el juego como parte de la vida, el aprendizaje y la espiritualidad. Las personas participantes relacionaron esa idea con el proceso creativo: reunirse, experimentar, equivocarse, volver a intentar y disfrutar del trabajo compartido. Desde esta perspectiva, la liturgia puede abrir espacios para la alegría, la imaginación y la participación de personas de distintas edades.
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Sostener el trabajo y ampliar la participación
Además de la creación musical y las conversaciones teológicas, el encuentro permitió abordar la continuidad de Red Crearte en Estados Unidos.
González señaló que uno de los objetivos es reunirse al menos una vez al año. Para hacerlo posible, consideró necesario conseguir recursos que amplíen la participación y faciliten la asistencia de personas de distintas regiones. También planteó explorar una estructura jurídica para la red en Estados Unidos, que le permita acceder a fondos y desarrollar sus actividades con mayor estabilidad.
La memoria del encuentro recoge propuestas para estudiar aportaciones anuales de iglesias, conferencias anuales y ministerios hispanos de La Iglesia Metodista Unida. Entre las posibilidades discutidas se mencionó una contribución por institución para apoyar la composición y producción musical, los viajes, la formación y la distribución de recursos. Las propuestas quedaron abiertas para futuras conversaciones.
La solidaridad también estuvo presente en la oración de cierre, que incluyó al pueblo panameño y a las familias afectadas por un terremoto. El momento recordó que la música y la liturgia no pueden permanecer ajenas al sufrimiento de otras comunidades.
El encuentro dejó como desafío continuar creando recursos que reflejen la diversidad cultural y espiritual de las iglesias hispano-latinas, reconozcan la dignidad de todas las personas y conecten la adoración con el compromiso social.
El respaldo de El Aposento Alto ofrece a esta labor una plataforma para ampliar su alcance y facilitar que los materiales lleguen a comunidades de distintas partes del mundo. La colaboración también expresa el valor del trabajo ecuménico: poner en común conocimientos, experiencias y recursos para enriquecer la vida de las iglesias.
Para quienes participaron, el trabajo de Red Crearte no termina cuando se compone una canción o se prepara un recurso litúrgico. Su propósito es que esas expresiones lleguen a las congregaciones, acompañen sus experiencias y contribuyan a construir comunidades más abiertas, solidarias e inclusivas.
La creación colectiva también es una manera de hacer iglesia: compartir los dones y las experiencias personales para ponerlos al servicio de una comunidad más amplia.
* El Rev. Gustavo Vásquez es coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de Comunicaciones Metodistas Unidas. Para consultas a Noticias MU, comuníquese al (615) 742-5470 o escriba a [email protected]. Para leer más noticias metodistas unidas, ideas e inspiración para el ministerio, suscríbase gratis a UMCOMtigo.