Puntos clave:
- Las personas metodistas unidas que participan en el Encuentro de Liderazgo continuaron trabajando para imaginar cómo será La Iglesia Metodista Unida del futuro.
- Las personas expositoras animaron a quienes asistieron a reconocer los recursos con los que cuentan para hacer crecer su movimiento.
- Afirmaron que Dios ha dado a las personas metodistas unidas abundantes recursos para formar discípulos/as fieles de Jesús, capaces de enfrentar los problemas del mundo y resistir el avance de los gobiernos autoritarios en distintas partes del planeta.
Más de 230 personas metodistas unidas concluyeron el culto de adoración matutino del Encuentro de Liderazgo levantando sus teléfonos celulares iluminados mientras cantaban con entusiasmo «Esta lucecita mía».
Menos de una hora después, líderes de iglesias africanas pusieron de pie a todas las personas reunidas para cantar espontáneamente y con gran entusiasmo «Estamos marchando a la luz de Dios».
El mensaje de aquella mañana fue claro: Dios ha dado a las personas metodistas unidas luz suficiente para superar incluso los rincones más oscuros del mundo.
«Cuando parece que todo se está desmoronando, Dios se está preparando para reunirnos», dijo el Rev. Tyler Ho-Yin Sit, uno de los expositores de la mañana y fundador de una nueva iglesia en la Conferencia Anual de Minnesota.
«Y ustedes y yo tenemos la responsabilidad de cuidar una tradición que conoce el poder de reunir a las personas para servir juntas en el mundo».

El Rev. Tyler Ho-Yin Sit predica durante el culto de adoración matutino del 23 de octubre, en el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, en Calgary, Canadá. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.
En el tercer día completo de este encuentro sin precedentes sobre el futuro de la denominación, el grupo internacional de personas metodistas unidas —más de un tercio de ellas menores de 35 años— continuó imaginando las posibilidades de hacia dónde podría estar guiando el Espíritu Santo a la iglesia.
Una etapa de desafiliaciones de iglesias ha dejado a muchas personas metodistas unidas preocupadas por la disminución de la asistencia a los cultos y la inestabilidad financiera de las congregaciones, especialmente en Estados Unidos.
Sit y otros/as jóvenes líderes metodistas unidos/as animaron a las personas reunidas a adoptar una perspectiva diferente. Afirmaron que Dios ha dado a las personas metodistas unidas abundantes recursos para formar discípulos/as fieles de Jesús, capaces de enfrentar los problemas del mundo.
Como ejemplo de esa abundancia, durante la sesión de la mañana las personas organizadoras anunciaron que los/as obispos/as y otros/as líderes de la iglesia habían recaudado fondos suficientes para cubrir todos los gastos del Encuentro de Liderazgo, cuyo presupuesto se acerca al millón de dólares.
Siguiendo la mejor tradición wesleyana, las personas expositoras animaron a quienes asistieron a considerar cómo pueden utilizar sus recursos las personas metodistas unidas para difundir las buenas nuevas de Jesús y dar un testimonio profético de cómo ese mensaje puede transformar el mundo.

Las reverendas Anne Detjen (a la derecha) y Marie-Therese Ringeis, de Alemania, cierran los ojos para orar durante el culto de adoración matutino del 23 de octubre, en el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, celebrado en la Iglesia Unida Knox, en Calgary, Canadá. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.

Melanie Venables (a la izquierda) y el Rev. Squire Prince participan en una conversación durante una reunión del grupo de rendición de cuentas, en el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, el 22 de octubre. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.
Sit compartió su perspectiva como fundador de la Iglesia New City, en Minneapolis, una congregación metodista unida multiétnica cuyo edificio se encuentra a poca distancia de los lugares donde agentes federales mataron a las personas ciudadanas estadounidenses Renee Good y Alex Pretti.
Sit habló de la dura experiencia vivida durante el invierno pasado durante la Operación Metro Surge, que llevó a 4.000 agentes federales a Minneapolis y St. Paul. Funcionarios de la administración Trump describieron la operación como «el mayor operativo de inmigración de la historia».
Sit relató cómo los agentes conducían vehículos blindados por calles residenciales, rompían ventanas para sacar a personas de sus automóviles y amenazaban a la gente incluso dentro de sus propias casas. También contó la historia de Humberto Castañeda Mondragón, quien había inmigrado legalmente a Estados Unidos, pero se había quedado en el país después de que venciera su visa. Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) lo arrestaron y lo llevaron a un centro de detención, donde las golpizas le provocaron ocho fracturas de cráneo y cinco hemorragias cerebrales que pusieron en peligro su vida. Mondragón sobrevivió, pero ya no podía recordar a su propia hija.
En medio de esos horrores, Sit dijo que vio a personas de distintos sectores de su comunidad unirse para poner en práctica el mandato de Jesús de amar al prójimo.
«Vi a madres lactantes compartir su leche materna porque había otros bebés en nuestra comunidad cuyas madres habían sido deportadas», dijo Sit, quien ahora es pastor de la Iglesia Metodista Unida Northeast y director asociado del ministerio multicultural de la Conferencia Anual de Minnesota. «Vi a personas jubiladas que pasan la mayor parte de su vida en casa salir con sus andadores a la nieve […] para asegurarse de que los niños y las niñas pudieran ir a la escuela de manera segura».

El Obispo Werner Philipp, de Alemania, participa en una pausa para hacer estiramientos durante el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, celebrado el 22 de octubre en la Iglesia Unida Knox, en Calgary, Canadá. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.

Miembros del grupo de discipulado se reúnen para ayudar a reflexionar sobre el futuro de La Iglesia Metodista Unida durante el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, el 22 de octubre. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.
Sit también vio la conexión metodista unida en acción cuando un/a docente de una escuela pública local pidió ayuda para evitar que varias familias fueran desalojadas de sus viviendas, en un momento en que el operativo federal impedía que muchas personas acudieran a trabajar. En ese momento, Sit pensó: «Soy el fundador de una iglesia cuyos principales miembros son poetas y aficionados/as a Dungeons & Dragons, pero veré qué puedo hacer».
Sin embargo, ese mismo día recibió noticias de una persona metodista unida de otra iglesia. Esta le contó que, después de orar, él y sus dos hijos adultos habían decidido utilizar los fondos de la herencia de sus hijos para ayudar a las familias que serían desalojadas.
«¿Conoce usted a alguna familia que necesite ayuda?», le preguntó el hombre.
Más allá de lo ocurrido en Minneapolis y St. Paul, Sit señaló que el autoritarismo está aumentando en distintas partes del mundo. De hecho, dijo que el 89 % de las personas metodistas unidas que asisten al Encuentro de Liderazgo viven en países que están bajo gobiernos autoritarios o avanzan en esa dirección.
Sit explicó que el autoritarismo aparece cuando un/a líder carismático/a propone soluciones demasiado simples para problemas complejos y señala como culpables a personas marginadas, como las personas negras, las personas LGBTQ y las personas inmigrantes. Inevitablemente, ese liderazgo también termina atacando otras libertades fundamentales.
Sit atribuyó el crecimiento del autoritarismo a «la falta de discipulado en nuestras comunidades».
«Los líderes autoritarios populistas obtienen su poder de una sociedad que tiene hambre, está enferma y busca a alguien a quien culpar», afirmó. «Cuando nos ocupamos de nuestro discipulado, alimentamos a quienes tienen hambre, cuidamos a las personas enfermas y damos la bienvenida a quienes vienen de otros lugares; cuando recordamos que Dios nos creó como una familia, el autoritarismo se desmorona».

Sam Blewis toma una fotografía grupal frente a un puesto que promueve la declaración de visión de La Iglesia Metodista Unida: «Amar con valentía, servir con alegría y liderar con coraje», el 23 de octubre, durante el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido, en Calgary, Canadá. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.

Las personas asistentes se ponen de pie y cantan durante el culto de adoración del 23 de octubre en la Iglesia Unida Knox, en Calgary, Canadá, sede del Encuentro de Liderazgo Metodista Unido. La iglesia es una congregación que afirma y da la bienvenida a las personas LGBTQ y a sus familias. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.
Si cada persona metodista unida en el mundo incorporara a 25 personas más al movimiento, añadió Sit, se alcanzaría aproximadamente al 3,5 % de la población mundial, un porcentaje clave para resistir el autoritarismo.
Leah Wandera también dio testimonio del impacto que puede tener un servicio fiel y constante. Es diaconisa metodista unida en Kenia y está promoviendo el movimiento de diaconisas y misioneros/as locales en África. Las diaconisas y las personas misioneras locales, mucho más comunes en Filipinas y Estados Unidos, pertenecen a una orden laica que se compromete a dedicar toda su vida a un ministerio de amor, justicia y servicio. Cuando comenzó a trabajar para incorporarse al movimiento, descubrió que no había completado la preparación requerida para su consagración.
«Amados/as, a veces liderar con valentía no significa derribar la puerta», dijo a las personas reunidas. «A veces significa decir: “Muéstrenme cuál es la puerta correcta. Sigo adelante y llegaré”».
Wandera pudo completar la formación requerida y fue consagrada en 2022. Hoy, gracias en parte a su liderazgo, hay 19 diaconisas y personas misioneras locales en activo que sirven en Nigeria, Kenia, Zimbabue, Tanzania y Malaui.

Kayra Johnson (en el centro, a la izquierda) y Lynn Mote se unen a cientos de personas que levantan sus teléfonos celulares iluminados mientras cantan «Esta lucecita mía», al concluir el culto de adoración matutino del 23 de octubre, durante el Encuentro de Liderazgo Metodista Unido. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.
Los reverendos Dorlimar LeBron y Laura B. Kigweba, en una presentación conjunta sobre la mayordomía, animaron a las personas reunidas a aprender a ver, conectar y administrar los recursos de otra manera para ayudar a que las iglesias metodistas unidas prosperen.
La invitación a ejercer una mayordomía fiel no consiste en negar lo que falta, sino en negarse a permitir que las carencias sean lo único que vemos, dijo Kigweba, gerente de mayordomía de inversiones sostenibles de Wespath, la agencia de jubilación y beneficios de la denominación.
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LeBron, quien dirige las relaciones conexionales de Wespath, desafió a las personas reunidas a considerar lo que Dios ha puesto en manos de las personas metodistas unidas.
«En toda nuestra conexión mundial, las personas tienen experiencias, recursos, sabiduría y maneras de ver las cosas diferentes», dijo. «Ejercer la mayordomía a través de nuestra conexión significa aprender tanto a ofrecer lo que tenemos como a recibir lo que Dios ha confiado a otras personas».
El potencial para el ministerio está ampliamente distribuido, pero los recursos, por ahora, no siempre lo están.
Dave Uriel Angelo Rombaoa, presidente nacional de la organización de jóvenes metodistas unidos de Filipinas, contó la historia de jóvenes líderes de la Conferencia de Filipinas de las Visayas que decidieron acercarse a la juventud después de que las divisiones dentro de su conferencia dejaran a muchas personas aisladas. En lugar de depender de Zoom, decidieron visitar personalmente a los y las jóvenes. Reunieron el poco dinero que tenían y viajaron en motocicleta y ferry durante entre 14 y 18 horas para llegar a sus destinos. En una ocasión, quedaron varados durante cuatro días debido al mal tiempo, que impidió que el ferry funcionara.
En lugar de limitarse a reconocer ese sacrificio, Rombaoa animó a los líderes de la iglesia a buscar maneras de aliviar esa carga.
«¿Qué pasaría si, cuando una iglesia local o un distrito identifica un ministerio prometedor, la pregunta no fuera solamente “¿Quién está dispuesto a hacer el trabajo?”, sino también “¿Qué aportará la iglesia en su conjunto para ayudar a que este ministerio prospere?”», preguntó Rombaoa, quien también forma parte del comité ejecutivo de la Mesa Conexional, un organismo de liderazgo que coordina el ministerio en toda la denominación.
Dijo que la organización nacional de jóvenes metodistas unidos de Filipinas ya está poniendo en práctica esta idea. Al planificar actividades nacionales, explicó, la organización identifica las conferencias cuyos/as jóvenes podrían necesitar apoyo adicional para participar.
«La iglesia no está llamada simplemente a admirar desde lejos la fidelidad de las personas», afirmó. «Estamos llamados/as a contribuir a crear las condiciones que permitan que esa fidelidad crezca. Para mí, ese es el cambio: dejar de ver el compromiso como una cualidad individual y reconocer que el ministerio es una responsabilidad compartida».
Durante la tarde, las personas participantes en el Encuentro de Liderazgo se reunieron en pequeños grupos de pacto para elaborar recomendaciones sobre el futuro de la denominación.
La Revda. Rhoda Gowarto Manzo, de Nigeria, es una de las personas metodistas unidas que están entusiasmadas con la posibilidad de desarrollar esas ideas.
«Ver a personas de todo el mundo me da un sentido de pertenencia», dijo. «La Iglesia Metodista Unida tiene un gran futuro por delante».
* Hahn es editora asistente de noticias de Noticias MU. Puede comunicarse con ella al (615) 742-5470 o escribir a [email protected]. Para leer más noticias metodistas unidas, suscríbase gratuitamente al boletín UM News Digest.
** El Rev. Gustavo Vásquez es coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de Comunicaciones Metodistas Unidas. Para consultas a Noticias MU, comuníquese al (615) 742-5470 o escriba a [email protected]. Para leer más noticias metodistas unidas, ideas e inspiración para el ministerio, suscríbase gratis a UMCOMtigo.