Puntos clave:
- Líderes de CIEMAL aseguran que las iglesias metodistas latinoamericanas y caribeñas han permanecido unidas pese a las divisiones ocurridas en La Iglesia Metodista Unida.
- Miembros del comité ejecutivo del organismo regional afirman que la autonomía histórica de las iglesias nacionales ayudó a contener conflictos y polarizaciones.
- CIEMAL ha reafirmado su compromiso con la cooperación regional, la construcción de paz y el fortalecimiento de la conexionalidad metodista.
Los cambios vividos por la Iglesia Metodista Unida (IMU) en los últimos años - incluyendo divisiones, desafiliaciones y el surgimiento de una nueva denominación a nivel global - han tenido repercusiones en América Latina y el Caribe. Sin embargo, líderes miembros del comité ejecutivo del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe (CIEMAL), aseguran que las iglesias integrantes de esta organización han logrado preservar la unidad regional y fortalecer su identidad común.
Durante una entrevista concedida a Noticias MU, los obispos Juan de Dios Peña (presidente) y Frank de Nully Brown (vicepresidente), junto al secretario ejecutivo Horacio Mesones, coincidieron en que la autonomía histórica de las iglesias metodistas latinoamericanas funcionó como un “muro de contención” frente a las tensiones que afectaron a otras partes del mundo metodista.
“El impacto ha sido un impacto real; ha sido doloroso en algunos contextos definitivamente, pero no ha sido determinante a nivel regional. Hay un deseo de permanecer y caminar juntos/as y sentarnos en la misma mesa de la comunión”, afirmó el Obispo Peña.
CIEMAL agrupa a iglesias metodistas autónomas de América Latina y el Caribe, cada una con estructuras, reglamentos y disciplinas propias, pero vinculadas históricamente por la tradición wesleyana y la cooperación regional.
Diversidad metodista latinoamericana
Los líderes destacaron que la realidad metodista latinoamericana y caribeña es diversa y está marcada por distintas tradiciones e identidades culturales.
El Obispo Frank de Nully Brown explicó que dentro de la región conviven “por lo menos cuatro tradiciones metodistas”: una corriente más clásica e institucional, otra evangélica o carismática, una línea progresista vinculada a la teología latinoamericana y una expresión metodista ligada a los pueblos originarios. A esto se suma también “toda la realidad (de la herencia afrocaribeña) en el Caribe”.
Pese a esa diversidad, los entrevistados señalaron que existe una identidad regional consolidada tras décadas de trabajo conjunto: “La identidad metodista latinoamericana está muy consolidada después de más de 60 años de trabajo regional de CIEMAL y más de un siglo de presencia metodista en varios países”, dijo el Obispo Frank de Nully Brown.
Por su parte, el Obispo Peña insistió en que las diferencias organizativas no eliminan la conciencia de pertenencia compartida: “Aunque somos iglesias autónomas, somos hermanos y hermanas en Cristo y no dejamos de ser parte del mismo ADN metodista que nos une”, expresó.
Impacto de las divisiones
Los cambios dentro de La IMU y el surgimiento de una nueva denominación a nivel global han tenido expresiones concretas en algunos países latinoamericanos. Durante el diálogo se mencionaron particularmente los casos de Perú, Panamá y México, donde surgieron grupos vinculados directamente a la nueva denominación.
Venezuela es otra región donde diversas expresiones del metodismo organizado están presentes a través de iglesias nacionales. Dos de estas entidades —el Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas en Venezuela y la Comunidad Cristiana Metodista de Venezuela— han mantenido relaciones históricas con la Iglesia Metodista Unida por medio de la Junta General de Ministerios Globales. Otra entidad eclesiástica existente en el país forma ahora parte de las áreas episcopales de la nueva denominación global.
No obstante, los líderes afirmaron que esos movimientos no representan fracturas masivas dentro de las iglesias históricas de la región y, en algunos casos, han sido divisiones que respondieron más a dinámicas internas de liderazgo que exclusivamente a debates doctrinales o de política eclesial.
“En algunos lugares ha habido impacto nacional porque han nacido nuevos grupos o iniciativas nuevas, pero por hechos internos muy específicos. Estas realidades no han definido a la iglesia latinoamericana y caribeña alterando su base esencial”, afirmó Peña.
La celebración de la primera Conferencia General de la Iglesia Metodista Global en Costa Rica también generó reflexiones entre los líderes regionales. Según explicaron, CIEMAL no fue invitado oficialmente ni tuvo participación institucional en ese evento, aunque insistieron en mantener una postura abierta al diálogo: “Nosotros no tenemos nada en contra de la Iglesia Metodista Global... y aunque aún no hemos tenido la oportunidad, no tendríamos problema alguno en dialogar”, afirmó Frank de Nully Brown.
Por su parte, el Obispo Peña aclaró que la participación de la Iglesia Metodista de Costa Rica como anfitriona de la conferencia no significó un alejamiento de CIEMAL ni un cambio denominacional: “La Iglesia Metodista de Costa Rica sigue conectada con CIEMAL y está muy participativa a través de su liderazgo”, señaló.
De acuerdo con los ejecutivos de CIEMAL, ninguno de sus miembros, ha decidido abandonar oficialmente su identidad histórica metodista para integrarse plenamente a otra denominación: “No he conocido ninguna iglesia nacional que haya decidido cambiar su nombre y pertenecer a otra denominación”, señaló Peña.
Regionalización y autonomía
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la regionalización aprobada por la Conferencia General de La IMU en 2024 y cómo ese proceso es percibido desde América Latina y el Caribe.
Horacio Mesones, secretario ejecutivo de CIEMAL , subrayó que el proceso de regionalización aprobado por La Iglesia Metodista Unida tiene elementos que resultan familiares para América Latina y el Caribe, ya que la propia creación de ese organismo coincidió con el período en que muchas iglesias metodistas latinoamericanas alcanzaron su autonomía, por lo que la organización regional surgió precisamente como un espacio de articulación y acompañamiento mutuo: “La regionalización no es solamente una decisión estructural o administrativa, sino también un proceso de construcción de identidad y fortalecimiento de la conexionalidad regional”, explicó.
Agregó que, desde su perspectiva, CIEMAL tiene experiencias concretas que podrían aportar al nuevo proceso organizativo global del metodismo unido, especialmente en temas de cooperación entre iglesias autónomas, fortalecimiento institucional y construcción de agendas comunes en medio de contextos diversos.
Los líderes coincidieron en que la experiencia latinoamericana demuestra que es posible mantener la unidad metodista aun dentro de estructuras autónomas y realidades culturales distintas. El Obispo de Nully Brown señaló que la región ya venía funcionando históricamente “por regiones” y que la identidad metodista latinoamericana “está muy consolidada después de más de 60 años de trabajo regional de CIEMAL”.
En la misma línea, el Obispo Peña destacó que las iglesias latinoamericanas han aprendido a convivir dentro de una diversidad de reglamentos, tradiciones y formas organizativas sin romper la comunión: “Cada iglesia tiene una disciplina diferente, un reglamento diferente, estatutos distintos y formas de organización diferentes, y aun así se unen en la gran familia de CIEMAL”, expresó.
Cooperación y desafíos futuros
A pesar de las incertidumbres relacionadas con futuros cambios estructurales dentro de La IMU, los líderes regionales manifestaron disposición de continuar fortaleciendo la cooperación con las agencias metodistas unidas y con otras iglesias hermanas alrededor del mundo.
Mesones destacó que actualmente CIEMAL impulsa estrategias regionales enfocadas en construcción de paz, justicia social y ambiental, hospitalidad, inclusión y formación de nuevos liderazgos. En esos procesos, dijeron los participantes, ha sido importante el acompañamiento de las juntas generales de Ministerios Globales y de Educación Superior y Ministerio (GBGM y GBHEM por sus siglas en inglés respectivamente).
“El involucramiento de Ministerios Globales en el proceso de acompañamiento ha sido muy determinante”, afirmó el Obispo Peña, quien también destacó el acercamiento del secretario general Roland Fernandes hacia América Latina y el Caribe.
Todos coincidieron en que la prioridad de la región seguirá siendo fortalecer la unidad y construir puentes en medio de un contexto mundial marcado por la polarización política, social y religiosa: “En medio de toda la tensión, lo que buscamos es construir puentes y no más división”, resumió el Obispo de Nully Brown.
Para CIEMAL, el desafío actual no es solamente preservar estructuras institucionales, sino ofrecer un testimonio regional de diálogo, cooperación y comunión: “Las iglesias metodistas latinoamericanas y caribeñas desean mantenerse unidas, caminar juntas y seguir sentándose en la misma mesa de comunión”, concluyó el Obispo Juan de DiosPeña, presidente del organismo.
*El Rev. Gustavo Vásquez es coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de Comunicaciones Metodistas Unidas. Para consultas a Noticias MU, contacte al (615) 742-5470 o a [email protected].
Ministerios Globales reafirma presencia metodista unida en la región

La Junta General de Ministerios Globales de La Iglesia Metodista Unida ha mantenido vínculos históricos de cooperación y asociación misionera con iglesias metodistas de América Latina y el Caribe. Muchas de esas iglesias formaron parte de iniciativas misioneras impulsadas desde los Estados Unidos.
En julio de 2025, Ministerios Globales y la Junta General de Educación Superior y Ministerio organizaron una consulta regional que reunió a iglesias y organizaciones ecuménicas de toda la región para explorar oportunidades de misión y considerar nuevas formas de colaboración en medio de una temporada de cambios dentro y más allá de La Iglesia Metodista Unida.
Roland Fernandes, principal ejecutivo de ambas agencias, dijo que la consulta demostró un fuerte deseo de una colaboración más cercana entre los líderes metodistas de la región.
“En la Consulta de Panamá quedó claro que los líderes de América Latina y el Caribe desean una colaboración más profunda, no un mayor distanciamiento”, dijo Fernandes. “CIEMAL y sus iglesias no están esperando que otros definan su futuro; están dando forma a un testimonio metodista arraigado en sus propias historias, culturas y prioridades misioneras. Es un privilegio caminar junto a ellos como socios en la misión, apoyando ministerios que responden a las realidades particulares de las comunidades de la región”.