Puntos Clave:
- La Iglesia Metodista Unida Glendale es un ejemplo vivo de cómo una congregación puede prosperar en la década de 2020.
- De contar con una asistencia de entre 12 y 25 personas a los servicios dominicales hace 9 años, la iglesia ha crecido hasta reunir a unas 125 personas en el culto actual.
- La iglesia es conocida por su carácter inclusivo, especialmente hacia la comunidad LGBTQ.
Un bloque de hormigón lanzado a través de una ventana del santuario y un letrero convencieron a Glenda Gladden y a su esposa, Sandra Sullivan de que la Iglesia Metodista Unida Glendale era el lugar indicado para ellas.
“Literalmente estábamos entrando por la puerta y habíamos estado orando pidiendo una señal de Dios sobre a cual iglesia debíamos ir, y esa señal cayó y golpeó a mi esposa en la cabeza” comentó Gladden refiriéndose a la pancarta ligera situada en la entrada del templo.
Esa misma mañana del 9 de julio de 2023, las primeras personas en llegar a la iglesia descubrieron un bloque de hormigón que había sido arrojado a través de una ventana, dejando un reguero de cristales rotos.
Miembros de la congregación creen que el acto vandálico estaba relacionado con la política de inclusión de Glendale, la cual ha atraído a muchas personas LGBTQ a la iglesia. No fue el primer incidente; la iglesia desvía todas las llamadas telefónicas al buzón de voz debido al acoso constante que recibe por esa vía.
“Entré en la iglesia aquella mañana y podía oír los cánticos y ver a personas que deberían estar enfadadas; sin embargo, estaban rezando por quienes habían arrojado el bloque por la ventana” comentó Gladden.

Miembros de la comunidad de la Iglesia Metodista Unida Glendale, en Nashville, Tennessee marcharon el 27 de junio junto a otros/as metodistas unidos/as que apoyan la inclusión en el desfile del Orgullo de Nashville. En primer plano, de izquierda a derecha están: la Revda. Stephanie Dodge, Ella Murdock, Harrison Grant, Ashley Thompson y Ginger Bennett.

Miembros de la comunidad de la Iglesia Metodista Unida Glendale encabezan un grupo de otros/as metodistas unidos/as inclusivos mientras marchan en el desfile del Orgullo de Nashville.
El bloque de hormigón, ahora pintado con los colores del arcoíris, todavía se exhibe hoy en el santuario.
“Desde la primera vez que entramos, nos sentimos bienvenidas y aceptadas. Habíamos ido a otras iglesias donde nos sentíamos simplemente toleradas” añadió Gladden.
En 2017 la asistencia a Glendale había descendido a entre 12 y 25 fieles por semana. Steven Adair, un líder que ha asistido a la iglesia toda su vida, sabía que era necesario hacer cambios o Glendale terminaría cerrando. “Vi a mi iglesia morir lentamente ante mis ojos durante los primeros 30 años de mi vida”dijo Adair, quien entre sus responsabilidades dirige el área de comunicaciones y difusión de Glendale.

Asistentes al Festival del Orgullo de Nashville posan con un marco para fotos facilitado por la Iglesia Metodista Unida Glendale. En el sentido de las agujas del reloj, están de izquierda a derecha Sydney Shansey, Zijian Peng, Nicole Drinkwater y Ashlyn Cianciolo.

La Revda. Stephanie Dodge al centro, saluda a las visitantes del puesto de La Iglesia Metodista Unida en el Festival del Orgullo de Nashville. Dodge es pastora de la Iglesia Metodista Unida Glendale.
Un domingo de 2017, los/as líderes laicos/as de Glendale contuvieron el aliento y anunciaron algunos cambios. “Fue sin duda, un último intento desesperado por mantener nuestras puertas abiertas, ya que en ese momento no podíamos permitirnos un pastor a tiempo completo” comentó Adair.
Los servicios dominicales se trasladaron de las 11:00 a. m. a las 10:00 a. m., ya que es un horario más conveniente para las personas con niños/as pequeños/as. Fue un acto de fe, pues en 2017 no había niños en Glendale; hoy en día, unos 25 niños asisten a la iglesia en un domingo típico.
La iglesia instaló proyectores en el santuario para animar el ambiente, actualizó todo su material impreso e intensificó su actividad en las redes sociales. Asimismo, decidió celebrar la Santa Comunión cada semana en lugar de una vez al mes.
Lo más importante fue que la iglesia reafirmó su identidad como una iglesia reconciliadora que acoge a todos/as, incluidas las personas LGBTQ. Esto ocurrió 7 años antes de que la Conferencia General de La Iglesia Metodista Unida modificara su Libro de Disciplina para permitir que las personas homosexuales contrajeran matrimonio en sus iglesias y que el clero homosexual pudiera ejercer abiertamente como pastor.
Historia relacionada: Adoptar los juegos de rol en la iglesia
Cada semana después del culto dominical, un grupo se reúne en la sala de jóvenes de la Iglesia Metodista Unida Glendale para jugar a Dungeons & Dragons, u otro juego de rol. “Sinceramente, diría que tal vez sea nuestro ministerio más exitoso pues es una forma de conectar con la gente” comentó James Poland, miembro de Glendale y jugador de D&D.
Para leer la historia en inglés, haga clic aquí.
Glenda Gladden a la izquierda y Sophie Dukes se saludan durante el culto en la Iglesia Metodista Unida Glendale.

La Revda. Stephanie Dodge bendice los elementos de la Santa Comunión durante el culto en la Iglesia Metodista Unida Glendale.
Glendale se hizo visible como aliada de las personas LGBTQ al participar en el desfile y festival anual del Orgullo de Nashville.
“La sexualidad y la fe son temas muy delicados para muchas personas, pero creo que es una conversación realmente hermosa que debería darse con más frecuencia, pues durante mucho tiempo, la religión se ha utilizado como arma contra las personas homosexuales... Pero existe una manera de mantener una teología sana y una actitud amorosa” dijo Clayton Waller, hombre gay y miembro de Glendale.
Otro cambio realizado en 2017 fue la incorporación de un mensaje de bienvenida que se lee en voz alta cada domingo, señaló Adair. El mensaje dice así: “En la Iglesia Metodista Unida Glendale queremos que sepan que sin importar de dónde vengan ni hacia dónde se dirijan; lo que crean o aquello sobre lo que tengan dudas; lo que sientan o lo que no sientan; lo que tengan o no tengan y sin importar el color de su piel, a quién aman o cómo se identifiquen, todos/as ustedes son bienvenidos/as a esta comunidad de fe por un Dios que los/as ama y los/as conoce por su nombre”.

Shonna Perdue y su hijo Jackson, atan cintas a una exhibición con los colores del arcoíris durante el servicio de adoración en la Iglesia Metodista Unida Glendale.

Los/as feligreses/as crearon un arcoíris de cintas atadas a una malla de gallinero durante el culto en la Iglesia Metodista Unida Glendale.
Otra pieza clave del rompecabezas fue la contratación de un pastor. Dado que para 2017 la congregación ya no podía costear su propio pastor, la cercana Iglesia Metodista Unida de Crievewood había estado rotando a sus cuatro pastores/as, de modo que cada uno/a predicaba una vez al mes en Glendale.
Una de esas pastoras, la Revda. Stephanie Dodge, parecía ser la persona indicada y aceptó el cargo, aunque no era la trayectoria profesional que había planeado; en Crievewood ella se desempeñaba como pastora de jóvenes.
“Nunca fue mi intención convertirme en la pastora principal de una iglesia; de hecho, prefiero servir bajo la dirección de otra persona” dijo Dodge, quien es diáconisa.
“Pero cuando tuvimos esa rotación de cuatro pastores/as diferentes en el púlpito durante un año, decidimos que realmente necesitábamos a una sola persona aquí porque cuando ocupas el púlpito solo una vez al mes, resulta difícil incluso llegar a conocer el nombre de las personas”.

Un bloque de hormigón que fue arrojado a través de una ventana de la Iglesia Metodista Unida Glendale en un acto de vandalismo, fue pintado con los colores del arcoíris y ahora se exhibe en la iglesia como un símbolo de resiliencia.

Un letrero que proclama el amor de Dios por todos/as se encuentra en el jardín delantero de la Iglesia Metodista Unida Glendale.
Dodge, quien asumió el cargo de pastora titular a tiempo completo en Glendale en 2020, es una pastora principal singular: es una persona introvertida y de voz suave que prefiere pronunciar sus sermones desde la parte delantera del santuario, en una posición apenas ligeramente elevada respecto a los/as feligreses/as , en lugar de dirigirse a ellos/as desde lo alto de un púlpito y lee su mensaje en una tableta en vez de recurrir a gestos dramáticos.
“Steph es maravillosa” comentó la Revda. Susan Woodard, una pastora jubilada de Misisipi que se mudó a Nashville en 2024 y ahora es miembro de Glendale, y agregó: “El estilo de liderazgo de Steph consiste en invitar a la gente a participar, por lo que hay mucho liderazgo laico en la iglesia. Nuestro servicio de adoración cuenta con una enorme participación de laicos/as y Steph no sujeta muy fuerte las riendas e invita a las personas a involucrarse y a apropiarse de lo que está sucediendo”.
Adair señaló que esos cambios provocaron que unos 10 miembros de Glendale abandonaran la iglesia, y agregó: “Cuando se marcharon, ya no había nadie que dijera que no; por lo que podíamos ser flexibles y podíamos probar cosas nuevas. Eso es lo que ayuda a infundir nueva vida, y ganamos mucho más de lo que perdimos”.
* Patterson es reportero de noticias para Noticias MU en Nashville, Tennessee. Lo puede llamar al 615-742-5470 o escribirle a [email protected].
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org