Puntos clave:
- El Instituto Lydia Patterson celebró una tasa de admisión universitaria del 100% entre los 45 estudiantes de su promoción 2026.
- Renata Figueroa Sánchez, quien enfrentó problemas de salud de su padre y dificultades económicas familiares, recibió una beca completa para estudiar en la Universidad Huston-Tillotson y aspira a convertirse en médica.
- La Conferencia Anual de Tejas recaudó más de $6.400 para apoyar becas y programas del Instituto Lydia Patterson, una institución metodista que desde 1913 educa a estudiantes de ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México.
Foto cortesía del Instituto Lydia Patterson.
Prosperar más Allá de la Graduación
En su intervención, la Dra. Cardoza concluyó destacando el impacto duradero de la experiencia en el LPI: “Lo que resulta especialmente hermoso de presenciar es que la resiliencia, la disciplina, el liderazgo y la ética de trabajo que nuestros/as estudiantes desarrollan en el LPI no terminan con la graduación, pues siguen prosperando incluso después de haberse graduado” afirmó Cardoza.
Mediante una colecta realizada en la Conferencia Anual de Tejas 2026, laicos/as y miembros del clero aportaron más de 6.400 dólares al Instituto Lydia Patterson. Estos fondos ayudarán a financiar becas para estudiantes y programas continuos que fomentan el liderazgo y la conexión intercultural.
La historia de Renata es solo un ejemplo de lo que esa inversión puede hacer posible. Una estudiante que afrontó la incertidumbre se dirige ahora a la universidad con un claro sentido de propósito y el sueño de convertirse en médica.
Hace poco tiempo, una estudiante llamada Renata compaginaba sus estudios con la preocupación por el deterioro de la salud de su padre y las dificultades económicas familiares. Hoy, esta recién graduada del Instituto Lydia Patterson (LPI por sus siglas en inglés) y comenzará sus estudios en la universidad con una beca completa. Su meta es convertirse en médica.
La Conferencia Anual de Tejas se une al LPI para celebrar que los 45 estudiantes de último año de la promoción de Renata cursarán estudios universitarios y lograron una extraordinaria tasa de admisión del 100%.

La Dra. Cardoza, presidente del Instituto Lydia Patterson, junto a Renata y a otra estudiante rindiendo un informe ante la Conferencia Anual de Texas. Foto cortesía del Instituto Lydia Patterson.
Determinación y Disciplina
Cuando la Dra. Carla Cardoza presidente del LPI viajó a Houston en mayo para presentar un informe ante la Conferencia Anual de Tejas, habló sobre los logros de la promoción de 2026. “Estamos muy orgullosos de ellos/as, pues reflejan la determinación académica y la disciplina de nuestros/as estudiantes y de nuestro personal” anunció desde el podio.
La Dra. Cardoza explicó que no acudió sola a la reunión de la conferencia de 2026; llevó consigo a Renata y a otra estudiante del LPI para que pudieran hablar con mayor elocuencia sobre sus experiencias de primera mano.
Para ver el video haga clic aquí, o lea la historia de Renata, narrada por ella misma, a continuación.

Renata Figueroa Sánchez, Promoción 2026. Foto cortesía del Instituto Lydia Patterson.
De la Adversidad a la Esperanza (por Renata Figueroa Sánchez)
Vínculos metodistas de larga data
El Instituto Lydia Patterson (LPI por sus siglas en inglés) fue fundado en 1913 y es una escuela preparatoria universitaria vinculada a La Iglesia Metodista Unida que educa a estudiantes de ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México.
La Conferencia Anual de Tejas mantiene un vínculo de larga data con el Instituto
Lydia Patterson y continúa profundizando esa relación. A principios de este año, líderes de la Conferencia Anual de Tejas se unieron a colegas de toda la Jurisdicción Surcentral compuesta por 10 conferencias anuales para visitar el LPI como parte del encuentro “Todo en Común”.
Para leer la historia completa (Enero de 2026), haga clic aquí
Hace unos dos años mi papá comenzó a tener problemas de salud graves que cambiaron por completo la vida de mi familia. Había días en los que apenas podía caminar debido al intenso dolor, pero aun así intentaba trabajar porque no quería que nuestra familia pasara por dificultades económicas. Sin embargo, llegó un momento en que la situación se volvió demasiado difícil.
Tuvimos que reducir gastos y adaptarnos a una realidad totalmente distinta. Intenté ayudar a mi mamá en casa mientras cumplía con mis estudios y mis responsabilidades.
Hubo muchos días en los que me sentía emocionalmente agotada y me sentaba en clase tratando de concentrarme mientras me preocupaba por mi padre, mi familia y nuestro futuro. Y, al igual que muchas familias en la frontera, también vivimos con el estrés y la ansiedad que conllevan la realidad migratoria y la vida entre dos países.
A veces, la gente oye la palabra “frontera” y solo piensa en política. Pero para familias como la mía, es algo personal.
Es ansiedad y sacrificio. Son padres que hacen todo lo posible para que sus hijos/as tengan oportunidades que ellos nunca tuvieron. Pero a pesar de todo eso, seguimos esforzándonos al máximo porque todavía tenemos sueños.
Renata Figueroa Sánchez duraante su intervención en la Conferencia Anual de Texas. Foto cortesía del Instituto Lydia Patterson.
Y durante uno de los momentos más difíciles de mi vida, el Instituto Lydia Patterson se convirtió en algo más que una simple escuela para mí: se convirtió en apoyo y esperanza.
La beca del LPI que recibí ayudó a mi familia a seguir adelante en una época en la que realmente necesitábamos ayuda. Gracias al apoyo y a las oportunidades que recibí, aprendí a creer en mí misma nuevamente.
Al acompañar a mi padre a hospitales y citas médicas, vi cómo los/as médicos/as y el personal sanitario podían brindar consuelo y esperanza a las familias durante algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.
Eso me inspiró profundamente porque me di cuenta de que quiero convertirme en ese tipo de persona para los/as demás. Me emociona compartir que he recibido una beca completa para la Universidad Huston-Tillotson, donde trabajaré para cumplir mi sueño de ser médica. Quiero ayudar a las familias que están sufriendo, brindar esperanza a las personas en momentos difíciles y quiero cuidar de las personas de la misma manera en que tantas personas cuidaron de mí y de mi familia.
Hoy, estoy profundamente agradecida de que mi padre siga aquí con nosotros/as. Y estoy profundamente agradecida con el Instituto Lydia Patterson pues estudiar allí no fue solo una ayuda económica; fue esperanza, fue apoyo y fue una oportunidad para seguir soñando, incluso durante uno de los momentos más difíciles de mi vida.
Gracias por creer en estudiantes como yo y gracias por ayudar a hacer posibles oportunidades como esta.
* Johnson es consultor de comunicaciones de la Conferencia Anual de Tejas.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org.
