Puntos clave:
- La Asociación Nacional de Evangélicos y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos publicaron una declaración conjunta que fundamenta la defensa de una reforma migratoria en principios bíblicos y teológicos.
- Los líderes religiosos reconocen el derecho del gobierno a hacer cumplir las leyes, pero piden medidas que protejan las fronteras y reduzcan los daños a las familias inmigrantes.
- La declaración surge en un contexto de aumento de las detenciones y deportaciones, temor entre las comunidades inmigrantes y disminución de la asistencia a iglesias hispanas.
- Los obispos católicos y líderes de la Asociación Nacional de Evangélicos recurrieron a la Biblia y a la Declaración de Independencia de Estados Unidos para defender una reforma migratoria.
Líderes de dos de los grupos religiosos más grandes de Estados Unidos apelaron a la Biblia, la teología, la Declaración de Independencia y un poema grabado en la Estatua de la Libertad para pedir políticas migratorias compasivas y sensatas. Lo hicieron en una declaración conjunta publicada esta semana.
«Escribimos como líderes cristianos que amamos a nuestro país y a nuestros vecinos inmigrantes», afirmaron líderes católicos y evangélicos en la declaración ecuménica, difundida el martes 13 de octubre.
El documento fue redactado por integrantes del Diálogo Católico-Evangélico sobre Inmigración, una iniciativa conjunta puesta en marcha este año por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos y la Asociación Nacional de Evangélicos. El Obispo Brendan Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, y el Rev. Walter Kim, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos, encabezan esta iniciativa.
Galen Carey, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales de la Asociación Nacional de Evangélicos, afirmó que tanto los evangélicos como los católicos se han visto afectados negativamente por las políticas migratorias de la administración Trump. Los líderes de ambos grupos ya habían colaborado anteriormente en favor de una reforma migratoria. El año pasado, trabajaron juntos en un informe sobre los efectos de las deportaciones masivas en la población cristiana de Estados Unidos. El documento concluyó que uno de cada 12 cristianos en el país podría enfrentar la deportación o tener un familiar en riesgo de ser deportado.
La nueva declaración busca explicar los fundamentos teológicos de esta labor de incidencia pública y su relación con la fe.
«Se trata de unirnos para reconocer que compartimos no solo propuestas de políticas públicas, sino también raíces teológicas y pastorales», dijo Carey. «Tenemos mucho en común y esperamos que esto profundice nuestra cooperación».

Logotipos de la Asociación Nacional de Evangélicos (arriba) y de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Imágenes cortesía de las organizaciones.
La dignidad humana como fundamento
Católicos y evangélicos expresaron su preocupación por el aumento de las detenciones y deportaciones realizadas por funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), especialmente ante la pérdida del estatus migratorio legal de varios grupos, entre ellos el haitiano. Su preocupación se centra particularmente en los hijos e hijas de las personas inmigrantes.
«Escribimos con especial atención a los niños y las familias. Jesús enseñó que, cuando recibimos a un niño en su nombre, lo recibimos a él (Mateo 18:5)», señala el documento. «Siguiendo a nuestro Señor, trabajamos y oramos por el bienestar de todos los hijos de Dios, especialmente de quienes están lejos de su hogar».
La declaración ecuménica comienza con una referencia al libro bíblico del Génesis, que afirma que los seres humanos fueron creados a imagen de Dios, y destaca la dignidad de toda persona.
«Esta dignidad proviene de Dios, no del gobierno, y ningún poder terrenal puede borrarla», escribieron los líderes religiosos. «Esta convicción orienta nuestra manera de abordar todas las cuestiones sociales, incluida la realidad migratoria actual, que es una cuestión de dignidad humana».

Rev. Walter Kim. Foto cortesía de Religious News Service.
Myal Greene, presidente de World Relief, el brazo humanitario de la Asociación Nacional de Evangélicos, participó como observador en las reuniones entre los líderes católicos y evangélicos que dieron lugar a la declaración. Según explicó, la mayoría de las conversaciones públicas sobre inmigración se centran en las políticas gubernamentales o en los acontecimientos más recientes.
La declaración intenta profundizar en el tema.
En lugar de decirle a la gente qué políticas específicas debe apoyar o rechazar, explicó Greene, el documento invita a reflexionar sobre los valores fundamentales de la fe.
Greene señaló que la declaración ecuménica reconoce que la inmigración es un asunto complejo. En el documento, los líderes católicos y evangélicos afirman que el gobierno tiene derecho a hacer cumplir las leyes. Al mismo tiempo, piden una reforma que proteja las fronteras del país, pero que también limite los daños que las medidas migratorias ocasionan a las familias inmigrantes.
«Hay mucho que se puede hacer para evitar la ruptura de nuestras familias y comunidades, provocada por medidas de control indiscriminadas y agresivas», afirmaron Cahill y Kim en un comunicado de prensa que anunció la publicación de la declaración.

Obispo Brendan Cahill. Foto cortesía de la Diócesis de Victoria, Texas.
Valores compartidos por la fe y la sociedad estadounidense
Los líderes católicos y evangélicos también recurrieron a fuentes no religiosas, como la afirmación de la Declaración de Independencia de que «todos los hombres son creados iguales», así como a las palabras de la poeta Emma Lazarus, grabadas en la base de la Estatua de la Libertad: «Dadme a vuestros cansados, a vuestros pobres, a vuestras multitudes que anhelan respirar en libertad».
Según Greene, la intención era mostrar cómo los valores de la fe y los valores de la sociedad estadounidense están entrelazados. Esto es importante, afirmó, mientras la población de Estados Unidos define el futuro que quiere para su país.
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«Como cristianos y estadounidenses, debemos reconocer que nuestra fe nos enseña a acoger a los demás con espíritu de bienvenida y a demostrarlo con nuestras acciones. Pero también debemos reconocer que esto refleja valores que nuestro país ha defendido durante siglos», dijo.
Carey expresó su esperanza de que la declaración brinde consuelo a los cristianos afectados por las medidas de control migratorio. Algunas diócesis católicas han autorizado a sus feligreses a faltar a misa si temen ser detenidos. Por su parte, iglesias católicas y protestantes hispanas han informado que la asistencia a los cultos ha disminuido debido a las operaciones de control migratorio de ICE.
El verano pasado, un pastor de las Asambleas de Dios y su esposa fueron detenidos mientras viajaban a una conferencia en Carolina del Norte organizada por la Asociación Evangelística Billy Graham. La pareja, originaria de México, afirmó que tenía visas válidas para trabajadores religiosos, una declaración que los funcionarios de ICE pusieron en duda. Posteriormente, ambos fueron liberados. La denominación de las Asambleas de Dios es miembro de la Asociación Nacional de Evangélicos.
Carey contó que recientemente había visitado a un pastor en Texas que fue detenido por ICE y separado de su familia. Según explicó, situaciones similares se han repetido en distintos lugares del país, a medida que más personas han sido detenidas.
«Como dijo un obispo: “Es como si la casa estuviera en llamas y tuviéramos que actuar”», relató Carey.
«Creo que cualquier persona que lea esta declaración, ya sea un feligrés común sentado en una banca de la iglesia, un responsable de formular políticas públicas o un dirigente de nuestro país, encontrará en ella aspectos que invitan a reflexionar sobre la cuestión migratoria desde una perspectiva profundamente teológica», afirmó.
Una postura que no comparten todos los evangélicos
Es probable que no todos los evangélicos estén de acuerdo con la declaración. Algunos pastores evangélicos respaldan las políticas migratorias de la administración Trump. El año pasado, la Comisión de Ética y Libertad Religiosa de la Convención Bautista del Sur se retiró de la Mesa Evangélica sobre Inmigración, de la que forma parte la Asociación Nacional de Evangélicos, porque consideraba que sus posturas eran demasiado controvertidas.
Una encuesta de 2025 realizada por Lifeway Research, una organización de investigación evangélica, encontró que el 44 % de los evangélicos consideraba que las personas inmigrantes representaban una carga para los recursos del país, mientras que el 43 % las veía como una amenaza para la seguridad de la ciudadanía.
* Bob Smietana es un galardonado periodista estadounidense especializado en religión y autor del libro Reorganized Religion. Cuenta con una amplia trayectoria en la cobertura del panorama religioso contemporáneo y del islam en importantes medios de comunicación nacionales. Para leer el artículo original en inglés, haga clic aquí.
** El Rev. Gustavo Vásquez es coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de Comunicaciones Metodistas Unidas. Para consultas a Noticias MU, comuníquese al (615) 742-5470 o escriba a [email protected]. Para leer más noticias metodistas unidas, ideas e inspiración para el ministerio suscríbase gratis a UMCOMtigo