Lo bueno y lo malo de CG2012

Minerva Carcaño*

25 de mayo, 2012 | Noticias UMNS


La Obispa Minerva Carcaño, del área de Phoenix, dirige la discusión y votación de una reunión plenaria de la Conferencia Anual 2012, Tampa, Florida. Foto UMNS por Paul Jeffrey.

Muchas cosas buenas ocurrieron en la Conferencia General, algunas de ellas a través del proceso legislativo. Podemos mencionar el establecimiento de un fondo de educación teológica global para ayudar a preparar personas para el ministerio, nuestro compromiso a la misión y el ministerio alrededor del mundo apoyado por un fuerte plan financiero, el envío de misioneros para servir en una variedad de lugares, nuestro compromiso continuo a los planes nacionales étnico-raciales, nuestra labor ecuménica y, por cierto, el servicio de arrepentimiento junto con nuestro claro pacto para reparar las ofensas crueles que hemos cometido en contra de los indígenas. Todo esto vino de nuestra Conferencia General.

Me regocijo de la gran diversidad que vi en la Conferencia General 2012. Escuché muchas más voces de jóvenes y de personas del África, las Filipinas y Europa. Creo que hubo más conversaciones profundas en la plenaria sobre lo que significa ser iglesia. Sin embargo, es aquí donde vi las heridas de nuestra iglesia producidas por nuestro miedo al fracaso, nuestro racismo y sexismo, nuestra homofobia y nuestra actitud centrada en los Estados Unidos.

La restructuración de la iglesia
Apoyo nuestros esfuerzos para conseguir un ministerio renovado entre nuestras congregaciones de nuestro país. Estamos realizando esfuerzos importantes respecto a producir congregaciones con vitalidad y ayudar a nuestras iglesias a ser más fructíferas en hacer discípulos de Jesucristo para la transformación del mundo.

Pero nuestros esfuerzos jamás deben comprometer nuestra integridad por miedo al fracaso. Lo que vi, en el esfuerzo de tratar que se apruebe el plan de Llamado a la Acción y el Equipo Interino de Operaciones, fue como una manipulación del proceso y las reglas sobre la toma de decisiones que gobiernan la Conferencia General.

Nuestro ministerio en los Estados Unidos está en declinación, pero si dejamos que el temor al fracaso domine lo que pensamos y hacemos, al punto de estar dispuestos a perder nuestra integridad a fin de lograr que se apruebe cierta legislación, entonces ya hemos perdido, hemos perdido nuestro propósito y misión, nuestra fidelidad. Me parece que debemos conversar seriamente sobre lo que ocurrió en esta Conferencia General, empezando en el Concilio de Obispos.

Racismo y sexismo
Nuestro renovado racismo y sexismo fue expresado por las palabras de una delegada que, en un esfuerzo por eliminar la Comisión General de Religión y Raza, y la Comisión General sobre el Estado y Role de la Mujer, dijo que como pastora recibía los folletos sobre talleres de entrenamiento de estas dos comisiones y que los talleres no la ayudaban en nada. Su lenguaje fue derogatorio del trabajo de estas comisiones que, por muchos años, han trabajado para que seamos fieles a nuestro compromiso de vencer el racismo y el sexismo, obstáculos que nos impiden ser plenamente el cuerpo de Cristo. Esta delegada tiene razón en una denominación que continúa siendo 94 por ciento blanca. De modo que, tomará más que monitorear o entrenar. Necesitamos una conversión de nuestros corazones para abordar nuestro racismo y sexismo.

Nuestros esfuerzos jamás deben comprometer nuestra integridad por miedo al fracaso.
Homofobia
Nuestra homofobia fue descarada cuando algunos delegados compararon la homosexualidad a la bestialidad, algo que deshumaniza a nuestras hermanas y hermanos LGBT. Los delegados del África, otra vez, proclamaron que su posición anti-gay es lo que aprendieron de los misioneros americanos. Me senté allí preguntándome cuándo los delegados africanos dejarán de ser niños. Ya han pasado 200 años desde que los misioneros metodistas empezaron su labor evangelizadora en el África. Esto es tiempo suficiente para que hayan aprendido a pensar por sí mismos en cuanto a estos y otros temas. Los metodistas conservadores de los Estados Unidos siguen dependiendo del voto conservador africano y filipino, a fin de mantener una posición de exclusión contra los homosexuales. Esta posición cambiaría si se tomara una votación dentro del contexto de nuestro país.

Beneficios para el clero
Otra cosa que fue bochornosa y vergonzosa fue el tiempo dedicado a discutir los beneficios del clero de los Estados Unidos. No es que nuestro clero no merezca una compensación justa y beneficios de salud y pensión. Lo vergonzoso es que en nuestro país tenemos beneficios que otros no tienen en nuestra iglesia. ¿Por qué nuestros hermanos y hermanas de las Filipinas, África y Europa tienen que ser sometidos a una larga discusión sobre estos temas? Es como poner sal en la herida de una iglesia que es injusta y que refleja los valores económicos del mundo. Sin embargo, la iniciativa sobre una Pensión de la Conferencia Central está en el camino correcto. Todo nuestro clero alrededor del mundo debe tener el apoyo de la iglesia en su servicio a Jesucristo.

¡El mundo nos está mirando! Sanemos nuestras heridas para centrarnos en las heridas del mundo. Oremos que el Señor nos dé sanidad para que podamos ser su iglesia en el mundo, agentes de gracia y misericordia. Pero incluso a la espera de nuestra sanidad, seamos fieles discípulos de Jesucristo donde sea que estemos.

*La Obispa Carcaño dirige la Conferencia Anual Desierto Suroeste. Este artículo es una adaptación del ensayo que apareció en la página web de Desert Connections.

Temas Sociales
Madre migrantes en un campamento improvisado cerca del cruce fronterizo en Tijuana, reciben alimentos y otros suministros de ayuda de la Iglesia Metodista Nuevo Pacto y la Iglesia Evangélica San Pablo en Tijuana. Unos 1.500 inmigrantes se han establecido allí, muchos/as de ellos/as con la esperanza de presentar solicitudes de asilo ante las autoridades de inmigración de Estados Unidos. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.

Las madres de la frontera cuentan sus historias

Las madres migrantes en la frontera mantienen su lucha por buscar un futuro más esperanzador para ellas y sus familias.
Iglesia Local
La Pastora Cassandra “Cassy” Nuñez nació en el norte de México y emigró con su familia a EE.UU. cuando tenía 9 años. Actualmente es beneficiaria de DACA, por lo que se denomina así misma como una “pastora DACAmentada". Foto cortesía de la Conferencia Anual Baltimore - Washington.

Una pastora hispana que sueña en voz alta

Núñez fue designada, como pastora local, a la IMU Hispana de Salem en julio pasado y ha venido trabajando en el desarrollo de relaciones frescas, genuinas y amistosas con su comunidad.
Entidades de la Iglesia
La Comisión General sobre Religión y Raza (GCORR por sus siglas en inglés) y la Comisión General de Estatus y Rol de Mujeres (GCSRW por sus siglas en inglés) de La Iglesia Metodista Unida (IMU) han recibido una solicitud del Caucus hispano-latino para observar el proceso que se le sigue a la Obispa Minerva Carcaño. Fotocomposicion cortesía de MARCHA.

MARCHA solicita a comisiones de raza y mujer supervisar proceso contra la Obispa Carcaño

Desde el anuncio de la suspensión de la Obispa Carcaño, MARCHA ha planteado cuestionamientos al proceso enviando dos cartas abiertas al Colegio de Obispos/as de la Jurisdicción Oeste y la Comisión Episcopal