Enfrentando el abuso doméstico

Linda Bales Todd

19 de julio, 2012 | Comentario Iglesia y Sociedad


Linda B. Todd.

Durante la década de 1980, asistí por un tiempo a la IMU Hawker, en Beavercreek, Ohio. Recuerdo que cada domingo salía de la iglesia sintiendo que el pastor, Rdo. Steve Daniels, me había hablado directamente en su sermón.

El Rdo. Daniels traía el evangelio a mi corazón y mente a través del humor, historias de vidas transformadas y de reconciliación, junto con otras técnicas que hacían que el mensaje de Jesús cobrara vida en mi interior, al punto de traer lágrimas a mis ojos.

Después de un tiempo sentí que el Rdo. Daniels era una persona confiable, a quien podía confiar mis luchas y problemas. Sabía que podía escucharlas con gracia, compasión y respeto. Todos decían que la IMU Hawker era un lugar seguro donde cada uno podía ser uno mismo y vivir rodeado de amor.

Llamamiento
La gente sigue el llamado al ministerio por muchas razones. Algunos quieren ser predicadores, otros maestros y otros sanadores.

Cualquiera sea la razón de obedecer el llamado al ministerio, quienes se paran detrás del púlpito tienen la oportunidad de salvar vidas espiritual y físicamente. Este es un gran don.

Pero muchas veces, por temor o falta de compasión, los predicadores no logran traer el amor de Dios y su gracia a la realidad de la vida diaria de la gente. Sabemos que son pocos los sermones que hablan del abuso doméstico, aunque sabemos que este tipo de sermones puede animar a una persona a crear una vida más segura y sana para sí misma.

Escuchando el clamor
Hace un tiempo asistí a una conferencia sobre el abuso doméstico. Uno de los expositores fue el Rdo. Charles Dahm, sacerdote de St. Pius, en Chicago, quien dijo que un domingo predicó sobre la violencia doméstica. Su sermón hizo que la congregación creciera en número y gracia. El sermón hizo que varias mujeres se acercaran a él buscando ayuda por la violencia que sufrían.

Después de un tiempo, la congregación empezó un ministerio para abordar el abuso, llamado
Temas Sociales
Madre migrantes en un campamento improvisado cerca del cruce fronterizo en Tijuana, reciben alimentos y otros suministros de ayuda de la Iglesia Metodista Nuevo Pacto y la Iglesia Evangélica San Pablo en Tijuana. Unos 1.500 inmigrantes se han establecido allí, muchos/as de ellos/as con la esperanza de presentar solicitudes de asilo ante las autoridades de inmigración de Estados Unidos. Foto de Mike DuBose, Noticias MU.

Las madres de la frontera cuentan sus historias

Las madres migrantes en la frontera mantienen su lucha por buscar un futuro más esperanzador para ellas y sus familias.
Iglesia Local
La Pastora Cassandra “Cassy” Nuñez nació en el norte de México y emigró con su familia a EE.UU. cuando tenía 9 años. Actualmente es beneficiaria de DACA, por lo que se denomina así misma como una “pastora DACAmentada". Foto cortesía de la Conferencia Anual Baltimore - Washington.

Una pastora hispana que sueña en voz alta

Núñez fue designada, como pastora local, a la IMU Hispana de Salem en julio pasado y ha venido trabajando en el desarrollo de relaciones frescas, genuinas y amistosas con su comunidad.
Entidades de la Iglesia
La Comisión General sobre Religión y Raza (GCORR por sus siglas en inglés) y la Comisión General de Estatus y Rol de Mujeres (GCSRW por sus siglas en inglés) de La Iglesia Metodista Unida (IMU) han recibido una solicitud del Caucus hispano-latino para observar el proceso que se le sigue a la Obispa Minerva Carcaño. Fotocomposicion cortesía de MARCHA.

MARCHA solicita a comisiones de raza y mujer supervisar proceso contra la Obispa Carcaño

Desde el anuncio de la suspensión de la Obispa Carcaño, MARCHA ha planteado cuestionamientos al proceso enviando dos cartas abiertas al Colegio de Obispos/as de la Jurisdicción Oeste y la Comisión Episcopal