Enfrentando el Futuro 2018: Visualizando una iglesia multicultural

14 de mayo 2018 | NEWARK, N.J. (UMNS)

Mientras que el número de personas de color que ingresan al ministerio crece, el principal grupo demográfico de La Iglesia Metodista Unida en los Estados Unidos sigue siendo el blanco/caucásico en un 94%. Esto significa que hay más y más pastores/as que sirven a congregaciones que no lucen como ellos/as. Para ayudar a esos/as pastores/as en sus ministerios, la Comisión General en Raza y Religión (GCORR) organizó las conferencias “Enfrentando el Futuro”, en las que 300 pastores/as a cargo de grupos interraciales/interculturales viajaron a Newark, Nueva Jersey, del 7 al 9 de mayo para la tercera entrega de este ciclo de conferencias.

Erin Hawkins, ejecutiva de GCORR mencionó que la sociedad todavía confronta la tensión racial y comentó que “los/as pastores/as que están sirviendo a grupos interraciales/interculturales pueden ser agentes claves en la tarea de construir una comunidad amorosa, especialmente ante la división cultural. Si estás en este tipo de trabajo, cada vez que te pares en un púlpito extiéndele la mano a alguien diferente a ti y dile ‘hagamos juntos/as esta travesía’”.

Mirando entre la multitud que en su mayoría no era blanca, Hawkins preguntó “¿Cuándo fue la última vez que estuviste en un entorno con esta gran diversidad? Si vamos a ser una iglesia vital en 50 años, muchas de nuestras iglesias locales lucirán como este evento”. Inclusive la música en el servicio de adoración reflejó la enorme diversidad de los asistentes, pues se paseó desde el reggae, pasando por música folclórica latina, africana, asiática e inclusive el blues.

“Enfrentando el Futuro” ofreció varias oportunidades para que el clero compartiera sus historias y preocupaciones con otros/as en su situación. Conversaciones de tú-a-tú fueron citadas como un área de necesidad significativa para pastores/as que frecuentemente no tienen nadie a su alrededor que entienda su realidad, lo que puede hacer sentir aislado a cualquiera. La Revda. Clarence Brown quien es pastora principal en La Iglesia Metodista Unida Annandale en el estado de Virginia, le dijo a los/as asistentes “cada siquiatra necesita un siquiatra y cada pastor/a necesita un/a pastor/a”.

Alrededor de las mesas de conferencias las frustraciones fueron compartidas. Un pastor coreano fue criticado por un miembro de su congregación por “pronunciar mal las palabras” debido a su acento; una pastora negra tiene que lidiar con asistentes blancos que tocan su cabello largo y en rastas sin su autorización. Un pastor afroamericano fue tratado hostilmente por su iglesia suburbana y adinerada, después de que se pronunció en contra de la ola de tiroteos de policías que involucraban hombres negros aduciendo que “como eso no pasa aquí, no es nuestro problema”.

La Revda. Teresita Matos-Post de la conferencia de la gran Nueva Jersey comentó en la conferencia su difícil experiencia sirviendo a un grupo interracial, que terminó después de 20 meses. “Yo era una puertorriqueña confiada y honesta pastoreando una iglesia de membresía blanca. Desafié lo que pensaba eran los pecados de la iglesia y el mismísimo sonido de mi voz fue interpretado como un abuso de poder” nos dijo agregando que comenzó a ser conocida como la “pastora enojada”.

La Revda. Matos-Post reconoció que la división cultural funciona en ambos sentidos. “Subestimé el poder de mis preferencias; yo no amé esa iglesia incondicionalmente, no los amé tal como eran. Siendo latina, el que me llamen enojada no es novedad. Ante las pequeñas agresiones necesitamos responder con gracia abundante”, dijo.  

A lo largo de la conferencia se mencionó la necesidad de mayor entrenamiento y entendimiento para ambos, pastor/a y congregación. En un taller sobre la competencia intercultural, el Rev. Giovanni Arroyo del equipo de líderes de GCORR para los programas ministeriales, compartió su experiencia al ser designado a una congregación de cultura alemana y darse cuenta de que su ministerio siempre fue en un contexto latino, incluso hasta el hecho de que leía el Padre Nuestro de la nueva Versión Estándar Revisada de la Biblia cuando su iglesia prefería la versión King James (equivalente en inglés a la versión Reina-Valera) . Otros talleres trataron sobre el reconocimiento del racismo implícito, el bienestar del clero, la formación espiritual con varios tipos de espiritualidad y la adoración como agente de cambio.

Gregory Palmer, obispo del área del oeste de Ohio, predicó el primer sermón de la noche y mencionó que ha estado a cargo de grupos interraciales desde por lo menos 1990, desempeñando cargos de superintendente de distrito, personal de la conferencia anual y eventualmente, obispo. “Mi primera asignación episcopal fue en Iowa, donde solamente el 2,9% de la gente lucía como yo” dijo Palmer. A pesar de sus desafíos inherentes, Palmer insistió en que el trabajo con grupos interraciales/interculturales debe verse como el trabajo del evangelio. “La iglesia está en el negocio de unir a la gente y cruzar las fronteras. Otros están en el negocio de construir muros, nosotros en el negocio de derribarlos”.

GCORR está desarrollando recursos para iglesias y clero involucrados con grupos interraciales/interculturales. Aprendiendo de Desconocidos: Las mejores prácticas para el Ministerio Interracial/Intercultural es para iglesias locales y consejos de ministros. Un cuaderno de ejercicios sobre preferencias implícitas estará disponible en junio.

Para garantizar la continuidad de las discusiones después de la conferencia, se organizaron grupos de discusión en línea que se estarán reuniendo durante el mes de mayo. Los 37 temas sugeridos por los asistentes incluyeron el diseño de nuevos talleres en otros idiomas, la evaluación de su impacto en grupos interraciales, la recuperación de una experiencia de fracaso pastoral, entrenando iglesias para recibir grupos interraciales y otros temas relacionados con el cuidado personal y el apoyo.

Hawkins alentó a todos/as los/as asistentes a “participar en estas conversaciones y a ser parte del desarrollo de lo que viene después”. En su sermón de clausura, la Obispa Cynthia Fierro Harvey, líder episcopal del área de Luisiana dijo: “Esta habitación es como yo pienso debe lucir el cielo, y no he tenido que morir para verlo”. 

* Butler es editor multimedia del Servicio de Noticias Metodista Unido. Comuníquese con él al (615) 742-5470 o newsdesk@umcom.org. Para leer más noticias metodistas unidas, suscríbase gratis al Daily or Weekly Digests.

** Leonor Yanez es traductora independiente.

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